
A pocos kilómetros de Málaga se halla una población de más de 25.000 habitantes donde se mezcla la tradición con lo moderno
Alhaurín de la Torre, municipio que es puerta de entrada y salida del Valle del Guadalhorce, integrado en el área Metropolitana de Málaga y a sólo siete minutos de la Costa del Sol, es considerado hoy día uno de los puntos de la provincia con mejores perspectivas turísticas. Su privilegiada situación como Segundo Frente de Playas le confiere un atractivo especial para aquellas personas que quieren disfrutar de nuestro clima, aunque relativamente apartados del bullicio propio de las ciudades del litoral.
El encanto del pueblo reside en el contraste de lo tradicional y lo moderno, donde se combinan las casas encaladas de callejuelas estrechas propias de su Barrio Viejo con zonas ajardinadas y modernas urbanizaciones y un amplio diseminado rural muy atractivo a los ojos de los visitantes por lo benigno de su clima y la paz y tranquilidad que se respira en esos parajes.
El envidiable entorno del que goza Alhaurín de la Torre y sus atractivos culturales y de ocio han permitido que en los últimos años la actividad turística se haya multiplicado. El turismo residencial se va imponiendo poco a poco, dada la gran calidad de vida que atesora nuestro pueblo, con una media de casi 18 grados y un contacto directo con la naturaleza por sus cuatro puntos cardinales. Cientos de familias de la provincia, de Andalucía, de España y de varios países del norte y centro de Europa, nos eligen para fijar su lugar de residencia o para pasar largas estancias.
Comienza a consolidarse otra modalidad turística de gran predilección para el turismo nacional y europeo, especialmente el nórdico: el turismo deportivo. Alhaurín de la Torre cuenta con dos campos de golf, propiedad de la empresa Lauro Golf; existen también dos clubes de tenis, un tiro de pichón, carril bici para ciclistas y un dos modernos pabellones cubiertos para más 1.000 espectadores, así como una escuela de arte ecuestre. Completan la oferta más de una decena de pistas polideportivas, un segundo pabellón cubierto y dos proyectos de futuro: una piscina climatizada y una ciudad deportiva con campo de fútbol de césped y gradas para 6.000 personas. En la variante del turismo verde, nuestra Sierra posee un incalculable valor medioambiental y ofrece la posibilidad de realizar rutas de senderismo en las zonas de Jarapalos, Jabalcuza o Llanos del Soldado.
Número de habitantes: 31000
Extensión del municipio: 82 km2
Web: www.aytoalhaurindelatorre.es
Email: info@aytoalhaurindelatorre.es
Teléfono: 952417151
Enclavada en la cuenca bástula y con influencia turdetana y más tarde fenicia, Roma la llamó Lauro Vetus y posteriormente Laurona. Los historiadores romanos indican que fue el lugar donde se refugiaron los fugitivos de la famosa batalla de Munda-Bética y donde los partidarios de Julio César decapitaron a Gneo Pompeyo. Todo ello viene a demostrar la trascendencia que tuvo Alhaurin de la Torre durante la época romana.
Pero su fundación es anterior a los romanos, data de los tiempos en que Gades ejercía su hegemonía en todo el Fretum Gaditanum (Estrecho de Gibraltar), hace más de tres mil años, cuando los fenicios realizaron su periplo y dejaron sentadas sus primeras factorías comerciales.
Los árabes que la poblaron la denominaron Alhaurein. Fue conquistada por los Reyes Católicos en 1485. En la finca de la Torre Alquería, dentro de su término municipal, fue capturado el general liberal José María de Torrijos, en diciembre de 1831.



Alhaurín, ligado a su historia por sus costumbres y tradiciones, hace alarde de su pasado en el arte culinario y ofrece sabrosos platos y postres típicos del lugar. Cuenta la gastronomía de este municipio con singularidades como son el arroz con castañas, su sopa hervida, y las sopas cachorreñas que son populares porque se acompañan con batatas cocidas.
Alhaurín de la Torre es frontera entre el valle y la costa con un paisaje que se reparte entre la Sierra y la Hoya, entre la ciudad y el campo. En la sierra es balcón de pinares abierto al valle del Guadalhorce en las cercanías de Alhaurín el Grande, y abierto también a la Hoya y la ciudad de Málaga. Y aunque una parte de la sierra ofrece el paisaje descarnado de las canteras, otra, la más extensa, guarda rincones de gran belleza, como el del Alto de Jarapalo, hasta donde llegan las encinas, o el de los Tajos de Abarcuza.
En la Hoya, Alhaurín de la Torre es huerta que se acerca al Guadalhorce entre caminos y casas de labor, y bordeando la Sierra de Cártama se adentra por el corredor natural de los Alhaurines hasta el mismo valle del Guadalhorce. Pero el paisaje del Alhaurín es también en estos últimos años el de una ciudad que crece y se extiende por el piedemonte de la sierra hasta cubrirlo casi por completo, para seguir monte arriba con urbanizaciones que salpican las laderas de viviendas y jardines.
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