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Ardales

Guadalteba

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Encaramada a la sierra se encuentra una villa blanca poseedora de un interesantísimo conjunto urbano de trazas medievales que se extiende a los pies del castillo que vio nacer la localidad

Al pie de una gran peña con ruinas del viejo castillo se encuentra el pueblo de Ardales. Concretamente en las cercanías del río Turón, a caballo entre la Serranía de Ronda y la depresión de Antequera. Esta situación de territorio de transición entre los valles, las montañas y las mesetas le han aportado un paisaje variado de grandes encantos.
De su origen como asentamiento urbano se conservan vestigios procedentes de la Edad del Cobre. Más adelante se edificó el castillo en la Peña de Ardales sobre el cual se fue creando lentamente el pueblo. Debido a su situación fronteriza fue un lugar muy codiciado por los distintos pueblos que pasaron por la península, sobre todo desde el siglo IX por árabes y cristianos. Hasta que en el año 1939 es conquistado por las tropas cristianas.
El pueblo estña levantado al pie de un escarpado cerro en el que todavía se conservan las ruinas de una antigua fortaleza. La fisonomía que presentan sus calles son las del estilo de un pueblo andaluz con calles estrechas y sinuosas, casas blancas encaladas de como máximo dos plantas. El monumento más notable es la iglesia parroquial de Nuestra Señora de los Remedios de finales del siglo XVI.
En la parte más baja de la localidad se levante el convento de los Capuchinos, de los siglos XVII y XVIII, cuya iglesia tiene en su exterior una españada rematada por almenas. Y no muy lejos de allí está la ermita de la Encarnación.
En el término municipal de Ardales se encuentra uno de los lugares de más interés de la provincia: el desfiladero de los Gaitanes, sobre cuyas paredes discurre la pasarela artificial conocida como el Caminito del Rey.

Datos de InterésUpDown

Mapa de Ardales

Número de habitantes: 2800

Extensión del municipio: 110 km2

Web: www.ardales.es

Email: ardales@sopde.es

Teléfono: 952458087

HistoriaUpDown

El origen de Ardales como lugar de asentamiento se remonta a la prehistoria. Se encuentran con frecuencia en sus tierras hachas de sílex, agujas de hueso y otros objetos de la Edad de Piedra aunque la prueba más concluyente son las pinturas rupestres de la Cueva de la Calinoria, también llamada de Doña Trinidad Grund, distante 5 kilómetros del pueblo, cuyas figuras monocromas de animales nos conducen por el habitat del hombre del Paleolítico Superior.
Durante la época celtíbera, está probada la ubicación en las inmediaciones de Ardales por los vestigios que quedan de la ciudad de Turobriga, asentada en aquel país que entonces se denominaba de los bástulos junto al castillo de Turón, y citada por Plinio, procurador romano en España en el primer siglo de nuestra era. En tiempos de la dominación romana, fue fortificada con la construcción de un castillo, la llamada Peña de Ardales, alrededor de la cual fue edificándose el pueblo. Pero auténtica categoría de villa sólo la halló al producirse la invasión árabe y ser distribuidas estas tierras por el emir Al-Hurr Al Tagafi en el 716, dándosele el nombre de Ard-Allah.
Ardales cobra importancia durante el siglo IX, cuando Omar Ben Hafsum estableció en Bobastro, que la mayoría de los estudios sitúan en las Mesas de Villaverde a 4 kilómetros al Este de Ardales, un pequeño reino cristiano rebelde al Califato de Córdoba. Las fortalezas de Ardales y Turón por el Oeste, el castillo de Teba por el Este y el de Alora por el Sur formaban el arco defensivo de Bobastro y su comarca, pues sus habitantes desde el principio del alzamiento hicieron causa común con Ben Hafsum.
El castillo de Ardales, por estar en la frontera, fue muy combatido, alternándose el dominio sobre él entre castellanos y andalusíes. El municipio fue fundado al conquistarse el pueblo el 24 de marzo de 1389 durante el reinado de Juan I, por el caballero don Juan Ramírez de Guzmán, al que Enrique III concedió el señorío de la población. En su castillo se firmó el pacto de Ardales entre el rey Juan II, representado por el Adelantado de Andalucía, don Diego Gómez de la Ribera, y el príncipe granadino Yusuf Ben Al Mavi.
Su escudo está formado por dos castillos, Turón y Ardales, y un puente que une a las dos fortalezas. Vázquez Otero supone que estos dos castillos servirían de puente defensivo del cuadrilatero de riqueza agrícola junto con los de Teba y Álora.

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Alojamientos rurales recomendados en Ardales

Lugares de interés de ArdalesUpDown

Castillo de la Peña de Ardales

Data de finales del s. IX, momento de la revuelta de Umar Ibn-Hafsun. Formó parte de sus dominios hasta que los omeyas cordobeses ponen fin a la rebelión con la conquista de Bobastro. En la actualidad se puede diferenciar los dos recintos amurallados. El

Iglesia de Ntra. Sra. de los Remedios

La iglesia, situada junto a la fortaleza medieval de Ardales, fue construida a fines del s. XV sobre una mezquita. A comienzos del siglo XVIII se encontraba en mal estado y en 1720 es reedificada, conservando en el interior elementos mudéjares de la prime

Puente Romano de la Molina

Junto al río Turón, bajando desde la plaza de San Isidro por la calle de los Carros, se conserva el Puente Romano de La Molina, construcción en piedra con tres arcos y tajamares realizada en la época de Augusto (siglo I después de Cristo).

Ruinas de Bobastro

La ciudad mozárabe de Bobastro conserva varios edificios, entre los que destaca la iglesia Rupestre, las casas cuevas y el Alcázar.

GastronomíaUpDown

De la gastronomía de Ardales destaca por su degustación durante todo el año platos como la caldereta, el cordero al pastoril y la caldereta de cabrito. En verano el gazpacho, y en cuanto a la repostería caben creaciones muy propias, como la torta de almendra, los roscos de vino, las empanadillas con cabello de ángel en dos variedades y las tortas de aceite. Esta repostería se puede comprar en los hornos donde se elaboran.

NaturalezaUp

Ardales está al pie de una gran peña con ruinas de viejo castillo, en las cercanías del río Turón, a caballo entre las estribaciones norteñas de la Serranía de Ronda (sierra de Alcaparaín) y la depresión de Antequera (complejo de embalses del Guadalhorce). Y pese a que se ha querido enclavar este municipio en el Valle del Guadalhorce, no existe ningún argumento natural de peso que lo asimile a las características de aquella comarca.
Como todas la zonas de transición presenta un paisaje variado, al que aquí se unen singularidades muy particulares. Así, en la Sierra de la Pizarra (cubierta de bosquetes de pinos allí donde no aflora la roca), a la espectacularidad del Desfiladero de los Gaitanes, se une la singularidad de los Tafonis (especie de cuevas u oquedades en pequeños promontorios de arenisca) que el viajero puede contemplar en las proximidades de la carretera que va a desde el Desfiladero de los Gaitanes a la zona de los embalses, así como peculiares huellas de la acción del hombre que van desde las viviendas trogloditas hasta el embalse construido en la cima de las Mesas de Villaverde, pasando por la iglesia rupestre mozárabe de Bobastro excavada en la roca.
Al sur de Bobastro y desde el embalse que acabamos de mencionar, el paisaje lo configuran grandes lomas cubiertas de olivos y bosquetes de pinos que continúan por las sierras de Aguas y los Baños en los vecinos municipios de Álora y Carratraca, respectivamente.
Después de una pequeña llanada en cuesta en la que resalta la Peña de Ardales, el paisaje se hace de nuevo montaña en la Sierra de Alcaparaín. Allí, al pie de laderas escarpadas cubiertas de bosquetes de pinos, está el valle del río Turón por el que bajan las aguas de la Serranía desde Lifa y El Burgo. Y sobre el valle como guardián de la historia se levantan las ruinas del gran castillo del Turón, que en otro tiempo vigilara el tránsito entre la Serranía y el valle. Más allá de donde se levanta el castillo, los cerros siguen dominando el paisaje, unas veces cubiertos de olivar, otras de pinos y, allí donde hay, hondonadas de cereal. Campos de cereal que dominan el paisaje del norte del municipio, donde no llegan las aguas del embalse del Conde del Guadalhorce. Este embalse y especialmente la riberas cubiertas de pinares en la zona de Parque Ardales configuran uno de los parajes más atractivos del municipio.

MAPA DEL SITIO

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