Las hermosas calles de Cútar recorren la ladera de una montaña, escondiendo su singular belleza. Las procesiones, más numerosas antaño, se reducen actualmente a la que se realiza en la noche del Viernes Santo, en la que se procesiona al Santo Cristo de la Vera-Cruz y a Ntra.Sra. de los Dolores. Curiosamente y como dato peculiar, el Cristo es portado por mujeres, mientras que la Virgen es llevada por hombres.
Otro de los momentos más característicos y peculiares de la Semana Santa de Cútar es la construcción por parte de los vecinos de pequeños huertos en la plaza del pueblo el Domingo de Resurrección para conmemorar el reencuentro de Jesús con su madre.
Hasta antes de la Guerra Civil (1936) había una procesión el Jueves Santo en la que hacía su estación de penitencia Jesús Nazareno, la Virgen de los Dolores y San Juan, repitiendo el Viernes Santo la Virgen junto con el Cristo de la Vera-Cruz.
El Domingo de Resurrección realizaba su salida procesional el Resucitado, usando para ello la imagen del Santo Niño que llevaba en brazos la Virgen de los Ángeles, la Patrona de Cútar. La procesión desfilaba hasta la plaza donde se colocaba en el llamado Huerto del Resucitado. Más tarde salía la VIrgen de los Ángeles en procesión para buscar al Niño y llevarlo de regreso a la Iglesia.
Todas estas tradiciones se han ido perdiendo con el paso de los años, incluso se ha quedado atrás la representación de El Paso que se representó hasta mediados de los años cincuenta, un acontecimiento que había sido de gran tradición.
Pero lo que engrandece a la Semana Santa de Cútar es su antigüedad. Las procesiones e imágenes ya aparecen documentadas en 1583.Como tradición actual permanece el Huerto el Domingo de Resurrección, en que se venden los frutos cuyos beneficios costean la Feria en honor a San Roque. Así se disfruta la Semana Santa de Cútar, una celebración antigua y popular.














