El momento más esperado es la procesión de la imagen por las calles del pueblo a partir de las cuatro de la tarde. Una vez en la calle, los vecinos vierten sobre la imagen toneladas de trigo, la ofrenda de trigo significa el agradecimiento al santo por los favores concedidos. Por lo general, cada familia deposita sobre el trono un número equivalente de kilos al de todos los miembros de la unidad familiar para agradecer todos los favores concedidos durante el año.
La tradición empezó bajo dominación morisca, cuando los labradores quisieron agradecer a San Isidro la cosecha obtenida. Hoy apenas se cultiva el trigo en esta zona, así que los vecinos lo compran fuera para ofrecérselo.














