Se traslada la imagen de la patrona, la Virgen de los Remedios, hasta su Ermita en el Cerro, una vez concluidos los actos celebrados en su honor en la iglesia parroquial de San Juan Bautista. Después, hay procesión y el trono de la Virgen es portado a hombros por las calles acompañado por la banda municipal de música. Antes de su entrada a la ermita, donde permanecerá hasta el próximo año, la imagen será puesta de cara a la ciuad para despedir a los fieles en medio de una exhibición de cohetes.














