Hay indicios de que en su origen y hasta finales del siglo XIX esta romería se celebraba al pie de la Sierra del Camorro frente a la Cueva de Belda, hecho que se cree dio origen a la tradición de “atar el diablo”.
A principios del siglo XX se celebra en “La Casilla del Grao” frente al río genil, luego pasa a celebrarse en los alrededores del Puente Luís de Armiñán.
Es con la construcción de la Presa de Iznajar en el año 1969 cuando pasa a celebrarse en el Pantano de Iznajar.
En esta romería se procesiona a la imagen de San Marcos hasta el lugar de la celebración y allí las familias comparten el popular hornazo y el rosco de huevo y se rememora la leyenda del diablo.














