En el norte de la provincia se alza la localidad de Archidona. Con la categoría que supone el hecho de que su rico patrimonio este declarado conjunto histórico-artístico desde 1980 y la belleza de sus espacios naturales, tales como la Hoz del Arroyo Marín y las Lagunas, Archidona se convierte, pues, en uno de los pueblos más bellos de la provincia. Para entusiasmar a los visitantes también cuenta con una legendaria Semana Santa, en la que importantes pasos llenan la calle de arte, historia y tradición conservando algunas peculiaridades interesantes y enseres e imágenes de gran valor.
En la primera mitad del siglo XVI comienzan a surgir en Archidona las primeras cofradías y hermandades. En aquel principio, el fin de las mismas no era sólo el dar culto, sino facilitar ciertos servicios benéficos, como la asistencia a enfermos o proporcionar un entierro a sus hermanos. Entre estas cofradías encontramos las de Madre de Dios, la Caridad y la Pasión y Sangre de Jesucristo, que incluso poseían hospitales donde se auxiliaba a los necesitados. Con el tiempo, las cofradías irían ganando en aceptación en la villa, aumentando el número de hermanos y adquiriendo el rico patrimonio artístico que hoy disfrutamos. Otras hermandades tendrían carácter filial; es el caso de la del Cristo de la Columna, integrada en la Archicofradía de la Soledad. En el siglo XVII encontramos cofradías de Pasión hoy desaparecidas.
la Semana Santa de Archidona es la pervivencia en el tiempo (casi cinco siglos en algunos casos) de esas primeras cofradías y de gran parte de sus imágenes, enseres y tradiciones, configurando una importantísima herencia cofrade, por su antigüedad y extraordinaria calidad.
Al igual que en otros lugares, en Archidona se celebraban numerosas ceremonias auspiciadas por las congregaciones religiosas establecidas en la localidad. Tales eran los pregones “de madrugá” en Santo Domingo o de la Columna, en los que un resuelto predicador se dirigía a los fieles, o el del Descendimento en Santa Ana, en el que se escenificaba este momento de la Pasión. La “Embajá” del Ángel es una de estas ceremonias que aún tiene lugar en nuestros días cada Miércoles Santo en la Iglesia de la Victoria. Otras, como el propio Sermón del Descendimiento pueden recuperarse en breve.
El presente siglo trajo la fundación de la Agrupación de Cofradías, y con ella la reorganización de la Semana Santa local. Destacan además en esta reciente época la edición de una revista y cartel oficial desde 1929, así como la fundación de una nueva cofradía: la Pollinica.
En resumen, en la Semana Santa de Archidona conjuga una tradición de casi cinco siglos, en la que perviven tradiciones como los campanilleros, el apostolado con sus “huías”, “La “Embajá” del Ángel, un sinfín de hábitos y costumbres cofrades de todo tipo y un valioso patrimonio.
Algunas tradiciones de la Semana Santa en Archidona.
El Apostolado: Sección compuesta por doce miembros, con el rostro cubierto y ataviados con túnicas, sandalias, cinturones de esparto y coronas de espinas, que portan una cruz a hombros con el nombre de un apóstol inscrito. A cargo del grupo se sitúa el Sampedro y un ayudante, el San Matías (ambos sin cruz). Dentro de la propia procesión, el apostolado lleva a cabo un completo ritual.
El Campanillero: Sin duda, la figura más representativa. Es un grupo de hermanos que - con el acompasado y rítmico sonido de estos instrumentos - encabezan las distintas procesiones. Sus orígenes se vinculan a la leyenda de una congregación de ermitaños que – en el siglo XVI - cada Viernes Santo acudían desde un paraje cercano a la localidad haciendo sonar campanas.
La “Embajá” del Ángel de la Cofradía del Huerto es una representación sacra del momento evangélico en que un ángel reconforta a Jesús en el Huerto de los Olivos. Otras representaciones similares que se celebraban desde el barroco eran los Sermones “de madrugá” y “del Descendimiento” (que se espera recuperar en breve).
Son muchos los momentos de interés en cada procesión, baste destacar tres elementos peculiares que perviven en la Semana Santa, como son El Apostolado, los campanilleros o La Embajá del Ángel.














