Como dato curioso podemos reseñar la salida el domingo de Resurrección de pequeños tronos portados por niños. Un hecho curioso que tenía lugar en esta celebración, y que se relaciona con su antigua pertenencia a Sevilla, es la división entre Sevilla y Triana, nombres con las que se designaba a cada una de las dos partes en las que el arroyo Albina, hoy cegado, dividía al pueblo, lo que daba origen a una rivalidad para ver quién festejaba de forma más suntuosa los distintos actos que se llevaban a cabo.














