Empieza con un pasacalles, en que todos lucen su disfraz y un concurso de comparsas. El último día es el entierro de la sardina. Después de pasearla por el pueblo, se reúnen en la plaza los acompañantes, las viudas (vestidas de negro) y todos los asistentes. Al quemarse, con gran animación, explotan los petardos de la sardina y con las últimas llamas, la gente se despide de esta fiesta hasta el próximo año.














