Tras ser Málaga conquistada a los árabes en 1487, los Reyes Católicos se dirigen el Papa, para comunicarle el considerable avance de la fe cristiana en el sur de España. El Sumo Pontífice respondió agradeciéndoles el empeño y proponiendo como Patronos de la nueva ciudad a dos jóvenes martirizados en suelo malagueño en el año 305 durante la persecución del Imperio Romano, San Ciriaco y Santa Paula.
En 1548, los Reyes Católicos erigieron un Templo en Málaga a estos dos mártires. El 16 de Junio de 1582, la Iglesia declaró jornada festiva el día 18 de este mes, aniversario de los Santos Patronos, a lo que el Ayuntamiento se sumó inmediatamente. Sin embargo, con el paso del tiempo dejaron de realizarse las actividades propias de una fiesta patronal, debido a que la Virgen de la Victoria es junto a los dos mártires, patrona de la ciudad. Hace unos años ha vuelto a declararse fiesta local, aunque los actos se reducen a funciones religiosas celebradas en la iglesia de los Mártires, donde se encuentran los titulares.














