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Málaga capital

Costa del Sol - Málaga

Málaga capital

A escasos kilómetros del aeropuerto y perfectamente comunicada por carretera con el resto de España, Málaga ofrece a sus visitantes un conjunto de actividades de ocio que satisface de pleno al viajero

Málaga se presenta como un punto de llegada para el viajero que pretende encontrar en un mismo lugar las codiciadas zonas de ocio, sol y playa, en una perfecta armonía con el legado que las diferentes civilizaciones han dejado a lo largo de los siglos. Es más, Málaga, ciudad que superó hace años el medio millón de habitantes, portuaria y comercial, disfruta de uno de los mejores climas del continente europeo.

El casco histórico ofrece al visitante la mayor parte de los monumentos. El viajero puede comenzar a recorrerla por su Alcazaba musulmana, del siglo XI, que encierra entre sus muros recintos amurallados, torreones (dicen que llegó a tener más de cien), patios, albercas y pasadizos. instalado en este palacio.

A los pies de la Alcazaba, en recuperación, está el Teatro Romano que nos da idea de la importancia que Málaga tuvo durante la dominación romana, y no estará lejos de la romántica Plaza de la Merced, donde naciera Picasso en octubre de 1881.

Precisamente, el Museo Picasso de Málaga es un destino esencial. El edificio principal es el Palacio de Buenavista y cuenta con más de 200 obras que abarcan las más variadas técnicas y diferentes etapas y estilos creativos del artista. Pinturas, dibujos, grabados, cerámicas y esculturas aguardan para ser contempladas en el corazón del centro histórico de la ciudad.

Otro de los nuevos edificios con los que cuenta desde el 2003 la ciudad es el Centro de Arte Contemporáneo y cuyo objetivo es la difusión de las artes plásticas de los siglos XX y XXI. El edificio se encuentra ubicado en Calle Alemania.

El visitante también puede disfrutar de la multitud de jardines (exactamente cinco botánicos son los que tiene Málaga), entre ellos el de La Concepción, considerado el segundo de Europa y que alberga más de 5.000 magníficos ejemplares de especies tropicales, subtropicales y autóctonas.

Mención especial merece la Catedral de Málaga, del siglo XVI, uno de los más importantes templos renacentistas de España. El interior de esta Catedral, de altas y anchas naves, asombra por las notables capillas, sillería del coro (obra de Mena, José Micael Alfaro y Ortiz de Vargas, del siglo XVII), pinturas de Alonso Cano, Morales, Claudio Coello, Niño de Guevara y los grupos escultóricos de Salvador Gutiérrez León, malagueño del siglo XIX y situados en el trascoro. Junto a la Catedral, la parroquia del Sagrario, con soberbia portada gótico-isabelina.

Frente a la magnífica portada principal de la Catedral se encuentra el Palacio Episcopal. uno de los mejores ejemplos de la arquitectura civil de la ciudad. Consta en realidad de dos palacios, el primero del siglo XVI y el segundo, que ha sido residencia del obispo de la diócesis, está fechado en el siglo XVIII, con un estilo barroco que conjuga con la Catedral que tiene al lado. Su interior alberga el interesante Museo de Arte Sacro.

Gibralfaro, la fortaleza árabe, ofrece maravillosas vistas sobre la ciudad y el mar. El castillo albergó en su día una mezquita y en la actualidad se pueden contemplar en su interior varios pozos, hornos de pan y el edificio del antiguo polvorín, convertido en centro de interpretación.

Hay que pasear sin prisas por Málaga, cruzar el Pasaje de Chinitas, calles tan impresionantes como Marqués de Larios, plazas tan bonitas como la de la Constitución, o detenerse por sus museos y admirar su arte. Elbarroco el Camarín de la Virgen de la Victoria, en sus Santuario; la iglesia de los Mártiles, rococó, y la mudéjar de la iglesia de Santiago. Así mismo, bordear los paseos marítimos.

Fuera del casco histórico, en la margen derecha del río Guadalmedina donde se asientan barrios de tanta historia popular como los de la Trinidad y el Perchel, existen otros monumentos de notable interés arquitectónico, pero antes hay que hacer mención a uno de los puentes que cruzan este cauce, generalmente seco pero que en los primeros años de la actual década de los 90 ha experimentado una profunda transformación en su parte próxima a la desembocadura. Se trata del puente de Santo Domingo, construido con donaciones de la colonia alemana por el comportamiento heroico de los malagueños al salvar de un naufragio a la tripulación de un barco de guerra de la marina alemana.

En cuanto a los monumentos, hay que citar el Convento de Santo Domingo, La iglesia parroquial de San Pablo, levantada a mediados del siglo XVII.

El calendario festivo es amplísimo en Málaga si se tiene en cuenta que prácticamente todos los barrios tienen sus propias fiestas populares. Pero ciñéndose al conjunto de la ciudad, hay que comenzar hablando de la Cabalgata de Reyes Magos, el 5 de enero. A finales de febrero se celebra la semana de Carnaval. En la madrugada del 23 al 24 de junio, playas y barriadas por pequeñas que sean queman los tradicionales ‘júas’, y como celebración entre las grandes figura sin duda la Semana Santa y los majestuosos desfiles procesionales que congregan a multitud de visitantes, muchos de los cuales llegados expresamente de fuera. A mediados del mes de julio, la Virgen del Carmen y la tradicional procesión marinera.

También a mediados de agosto tienen lugar las fiestas mayores, la feria que conmemora la incorporación de Málaga a la corona de Castilla en el año 1487. A finales de diciembre, el día 28 y ya muy metidos en las fiestas de Navidad y Nochevieja, tiene lugar la Fiesta Mayor de Verdiales.

Datos de InterésUpDown

Mapa de Málaga capital

Número de habitantes: 577095

Extensión del municipio: 385 km2

Web: www.malaga.eu

Email: info@malagaturismo.com

Teléfono: 952135000

HistoriaUpDown

Para encontrar el primer enclave cultural asentado sobre la capital hay que remontarse al primer milenio a.de J.C. cuando comienza la colonización fenicia de la costa Sudoriental andaluza con la fundación de Gadir (Cádiz) en el 1100 a.de J.C. por los fenicios procedentes de Tiro, que es seguida con las fundaciones por estos mismos colonizadores, de Malaka (Málaga), Sexi (Almuñécar) y Abdera (Adra), alrededor del 800 a. de J.C. Pero séría más correcto hablar de establecimientos de factorías comerciales que de fundaciones de ciudades propiamente dichas. De cualquier forma, Malaka es el primer enclave cultural sobre la demarcación de la actual capital malagueña del que se tienen noticias históricas. Por último, hay que referir, que los establecimientos de estas factorías fenicias a lo largo de la costa Sudoriental de la península ibérica hubieron de realizarse sobre una base étnica íbera.

Posteriormente a la colonización griega que llega a interesar a puntos muy cercanos de lo que es hoy la capital de la provincia, Málaga se encuentra durante más de sesenta años bajo la dominación cartaginesa que, tras las guerras púnicas, acaba en el año 202 a. de J.C. con la victoria romana y el paso de Málaga a la órbita imperial de los vencedores dentro del área de la Hispania Ulterior (la Baética durante la égida de Augusto, hasta el 14 d. de J. C.).

Por estos años el Municipium Malacitanum es punto de tránsito dentro de la Vía Hercúlea, verdadera catalizadora de la ciudad desde un enfoque económico y cultural, al comunicarla con otros enclaves desarrollados de la Hispania interior y con los demás puertos del Mediterráneo. De esta época data el teatro romano que, a pesar de sus reducidas dimensiones (una cavea de 31m. de radio y un alzado de 16 m.) pasa por ser uno de los más antiguos de toda la Hispania.

En el año 325, cuando se celebra el Concilio de Nicea, Málaga aparece como uno de los pocos enclaves romanos dentro de la península en los que había enraizado fuertemente el credo cristiano. Anteriormente a esta fecha se habían venido produciendo en la ciudad frecuentes levantamientos de carácter antirromano catalizados precisamente por la oposición al paganismo de estos hispanorromanos asimilados al cristianismo.

Tras la división del Imperio Romano y al tiempo que se produce la definitiva crisis del mismo, Málaga entra dentro de las áreas de la Península afectadas por las grandes migraciones y asentamientos de los pueblos germanos, concretamente de los vándalos silingios, que durante el siglo V vienen importando de Oriente el credo arriano. En la apologética del catolicismo y en contra del arrianismo, destacó la prédica de Severo, obispo de Málaga, el primer nombre ligado a la historia cultural de la capital malagueña.

A principios del siglo VIII comienza el derrumbe de la monarquía goda y a mediados de este mismo siglo, la penetración del islamismo en la península ibérica desde las costas del Norte de Africa. Málaga caería definitivamente en el 743 dentro del área de influencia árabe, tras sublevaciones de sus habitantes hispanorromanos que serían sofocadas bajo la égida de Abd Al Ariz, en el 716. Desde ese momento comienza a desarrollarse la ciudad de base visigótica y romana, a impulsos de las necesidades artesanales, comerciales, culturales y de defensa de sus habitantes árabes y mozárabes.

Sería una ciudad floreciente, enmarcada por un recinto amurallado provisto de cinco grandes puertas y cuajada de arrabales y barrios asimismo amurallados, dentro de los que evolucionaban los adarbes, salpicados de huertas a orillas del Guadalmedina, cruzada de Este a Oeste por una vía que comunicaba al puerto y la fortaleza con el interior del recinto amurallado; anexos al recinto y de forma independiente del resto de la ciudad se asentaban los barrios de comerciantes genoveses y las juderías.

En el siglo XIV se produjeron los primeros intentos de conquista por parte de las tropas cristianas, que no se produjo hasta un siglo después, tras un largo asedio en el que jugaron un gran papel las pequeñas elevaciones del entorno de la ciudad. Una vez tomada, el 19 de agosto de 1487 en estos lugares se levantaron los conventos de La Victoria y de La Trinidad. La ciudad empezó a cambiar de aspecto adaptándose las nuevas construcciones al gusto de los conquistadores. Es la época en la que la ciudad cuenta por primera vez con una gran plaza, la Plaza Mayor (hoy de la Constitución). A partir de este momento las comunidades religiosas desempeñarían una función importantísima en el crecimiento urbano de Málaga. Las iglesias y conventos construidos fuera del recinto amurallado que empezaron a aglutinar a la población dan lugar a la formación de arrabales extramuros.

Los siglos XVI y XVII fueron duros para la ciudad, no solo por las consecuencias que trajo consigo el levantamiento de los moriscos y su posterior expulsión, sino también por las epidemias e inundaciones provocadas por el río Guadalmedina, que se vieron acompañadas de varias malas cosechas sucesivas durante el siglo XVII. En esta época tiene lugar la construcción del puerto y posterior ampliación.

Con la llegada del siglo XVIII la ciudad empieza a recuperarse y esto se nota en una nueva ampliación del puerto y en la reanudación de las obras de la catedral, que estaban paralizadas.

A principios del siglo XIX Málaga ya tiene dos sectores bien definidos, ambos enclavados fuera del centro de origen medieval: en el extremo occidental el paisaje urbano empieza a configurarse influenciado por la actividad industrial de la Málaga de esa época, mientras en el otro extremo de la ciudad empiezan a aparecer villas y hoteles del más puro estilo "belle epoque".

Con la desamortización y el derribo posterior de viejos edificios eclesiásticos la ciudad ganaría nuevos espacios para su crecimiento. Se abre la calle del Marqués de Larios y la Alameda. Sin embargo los avatares políticos del siglo XIX dejaron penosos recuerdos en la ciudad, siendo de destacar el fusilamiento de Torrijos y sus seguidores. El siglo terminó bajo el signo de la crisis económica: hundimiento de la incipiente industria, plaga de filoxera, etc. La crisis se ahondaría aún más en las primeras décadas del siglo XX hasta que, a partir de los años 60 el boom turístico empieza a revitalizarse la provincia de Málaga y la ciudad comienza a convertirse en un importante centro de servicios hasta llegar a ser en nuestros días una de la principales ciudades del país.

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Alojamientos rurales recomendados en Málaga capital

Lugares de interés de Málaga capitalUpDown

Alcazaba

Impresionante edificación, en su mayor parte construida en el siglo XI, fue el palacio-fortaleza de los gobernantes musulmanes de la ciudad.

Castillo de Gibralfaro

El nombre de Gibralfaro aparece muy citado en las fuentes árabes pero relacionado con una rábita u oratorio que hubo en su cima y con el gran cementerio existente en su falda. Las referencias a la fortificación en sí son tardías debido a que se construyó

Catedral

Iniciada su construcción en la primera mitad del siglo XVI (1528), y continuada a lo largo del XVII y XVIII, es obra inacabada a la que falta el remate de la fachada principal y completar la torre sur; este hecho ha venido, con el tiempo, a dotar al templ

Teatro Romano

El teatro romano se encuentra ubicado al pie de la Alcazaba. Fue descubierto en 1951 cuando estaba llevando a cabo la realización de un jardín que se iba a encontrar en la entrada de la Casa de la Cultura.

GastronomíaUpDown

Málaga es desde el punto de vista gastronómico un compendio de lo mejor y más popular de la cocina de todos sus municipios. No obstante, muchos de los platos señalados anteriormente son peculiares de la capital.

El "pescaíto frito" es, sin duda, el rey de la gastronomía malagueña. No se puede pasar por Málaga sin probar sus genuinos boquerones "vitorianos", exclusivos del litoral malagueño y su fritura en el que este pescado se hace acompañar de jureles, salmonetes, pulpo y calamares, aunque las combinaciones son diversas.

Pero, la capital también es rica en frutas y verduras tempranas, así como en carne de caza. De ahí que puede decirse que la cocina malagueña responde a los criterios de la saludable dieta mediterránea.

Por último, es preciso citar también el vino de Málaga, cuya fama ha trascendido las fronteras de España. Su universalidad proviene de la antigüedad, cuando los fenicios primero y los romanos más tarde se encargaron de producirlo y distribuirlo por sus dominios. Los vinos con denominación de origen "Málaga" se elaboran con uvas de las variedades "Pedro Ximéenez" y "Moscatel". Estos vinos son de un claro carácter mediterráneo, dulces y atercipelados. Entre los más importantes, citaremos el Moscatel, el Seco, el Pedro Ximénez, el Vino de los Montes, el Lágrima, etc.

NaturalezaUp

El término municipal de Málaga, uno de los tres más grandes de la provincia, junto con los de Antequera y Ronda extiende su territorio por paisajes muy diferentes. Los montes de Málaga cubren la mitad norte del municipio con relieves alomados que llegan a alcanzar una considerable altitud, siendo el pico de Santo Pitar con 1.020 metros el punto más alto de su territorio. En el dominio de los montes, aunque el relieve es muy similar, la vegetación y la forma de sus valles permite identificar dos paisajes diferentes. En la zona central, la vertiente oriental de la cuenca del río Guadalmedina, se cubre de pinares y bosquetes de encinas desde el límite con el término municipal de Casabermeja hasta el mismo borde de la ciudad de Málaga, configurando espacios de gran calidad paisajística que han merecido la declaración de este espacio como Parque Natural por la Junta de Andalucía con la denominación Montes de Málaga.

Desde el cauce del Guadalmedina hasta el borde occidental del municipio el paisaje cambia considerablemente al desaparecer las masas boscosas que caracterizan al Parque Natural de los Montes de Málaga. Aquí el monte bajo predomina sobre las zonas arboladas en las que las especies forestales son escasas y comparten el territorio con olivos y almendros. El relieve alomado une a los barrancos la presencia de cerros testigos coronados por roquedales que actúan como hitos del paisaje y llegan a jugar un papel importante en la imagen del borde norte de la ciudad de Málaga, como ocurre con el Cerro Coronado. El frente sur de estos montes, en la zona de contacto con la Hoya de Málaga presenta un paisaje fuertemente humanizado con barriadas (como la de La Granja Suárez), urbanizaciones (como la del Atabal) y pueblos (como el de Puerto de la Torre).

El tercio occidental del municipio, al este del parque Natural de los Montes de Málaga presenta un paisaje en el que las influencias de la cercana comarca de la Axarquía son notables. Sobre un relieve que sigue siendo de lomas abarrancadas, a los olivos y almendros se les empiezan a sumar las viñas y en el entorno de Santo Pitar, a un paso ya de la vecina comarca, el paisaje empieza a ser claramente axárquico. Pero hacia el sur, entre los valles de los arroyos de Jaboneros y Gálica, se levanta un hito del relieve que marca el paisaje de esta zona del municipio: el Cerro de San Antón. Sus "pechos" se levantan sobre la fachada litoral observando el avance de la Málaga este a través de barrios que penetran por los pequeños valles (Caleta, Limonar, Pedregalejo y Palo) o suben por las estribaciones de montes y cerros (Cerrado de Calderón, Miraflores del Palo y el Candado).

Al sur del dominio de los Montes de Málaga se extiende quizá el paisaje más característico del municipio: la Hoya de Málaga. Una depresión litoral en la que se une el valle del Guadalhorce con la llanura de inundación del valle del Guadalmedina a través de terrenos suavemente ondulados, que marcan la entrada en la Hoya de numerosos arroyos que salen de los montes entre el Guadalhorce y el Guadalmedina. Paisaje en el que se dan cita las huertas tradicionales del Guadalhorce con la enorme ciudad que se funde con huertas y montes, hasta no saber donde termina una y donde empiezan los otros. En este espacio dos elementos se destacan sobre el resto: uno de gran interés ecológico: la desembocadura del Guadalhorce, otro de interés humano, la fachada litoral de la ciudad de Málaga, presidida por su Puerto.

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