
Alhaurín el Grande es un municipio en plena expansión que, sin embargo, no deja de destacar por la belleza de su caserío y por el cinturón verde de huertas y bosques que lo circundan
El municipio de Alhaurín el Grande goza de una localización privilegiada que lo convierte en una auténtica encrucijada de comunicaciones y culturas. Situado en la vertiente Norte de la Sierra de Mijas, volcado al valle del río Guadalhorce y con salida directa a la Costa del Sol.
El pasado dejó su huella en Alhaurín el Grande en cada rincón de sus calles, que delatan el asentamiento de fenicios, griegos, romanos, visigodos y árabes. Por fortuna, la historia puede ser leída por medio de sus legados.
Los primeros testimonios de la presencia del hombre en Alhaurín el Grande datan del período neolítico (2.500 años a.C.), tal y como lo atestiguan los hallazgos encontrados en las Huertas Altas y cerca de la Casa Forestal.
La victoria romana supuso la presencia estable en el país y la incorporación a la órbita de Roma de toda esta geografía. En esta época, la población se expande, hallándose indicios de haber existido varios núcleos poblacionales en distintas zonas de Alhaurín el Grande.
La permanencia en la península del pueblo árabe marcaría el futuro de Alhaurín. Es en está época cuando la agricultura se ve potenciada de manera extraordinaria, junto con la ganadería y el comercio.
De todo este devenir de civilizaciones se encuentran numerosos restos y monumentos en la localidad. Desde las columnas romanas, pasando por el Arco del Cobertizo de origen árabe, hasta la Torre de Hurique, fortaleza árabe donde se libraron las últimas batallas por los Reyes Católicos por la conquista de Alhaurin a los moros. Pasando, finalmente por la Iglesia o Parroquia de Alhaurín que se levanta sobre el solar de la antigua Mezquita árabe.
Si visitan Alhaurín el Grande tendrán la oportunidad de degustar platos como el gazpacho, sopas típicas de la tierra, gachas, migas, cachorreñas, mojetes, etcétera. Respecto a la repostería, son deliciosos para el paladar los bollos de aceite, mostachones, bizcochos, roscos de huevo, empanadillas y, como no, el pan de-higo y las torrijas.
Uno de los estímulos que animan a visitar Alhaurín es su colorido abanico de fiestas. El gran símbolo de este pueblo es la celebración de la Semana Santa en el primaveral mes de abril. De reconocido prestigio en toda Andalucía, despliega por las calles arte y devoción a través de los pasos procesionales.
Número de habitantes: 4263
Extensión del municipio: 163 km2
Email: alhgrande@sopde.es
Teléfono: 952490000
Por la etimología de su nombre, que en tiempos de la reconquista se denominara Lahaurin, Labudin o Lahorin, todos ellos posibles corrupciones de Lauro, se ha creído ver en esta villa el lugar donde fue muerto Gneo Pompeyo, pero no existen pruebas fehacientes. No obstante, los arcos en forma de acueducto que se encuentran a unas cien varas de la Fuente Lucena, camino de Coín, y que terminan con algunas albercas fabricadas con argamasa indestructible, son de la época romana.
En uno de sus cimientos se han hallado medallas de Diocleciano y de Probo, y con anterioridad, se encontró en el mismo paraje una estatua desnuda de alabastro. El acueducto podría dirigirse a la llanura del olivar de la Alatta sobre el camino de Antequera, ya que se han encontrado debajo de tierra fragmentos de piedras labradas. Otra hipótesis es que seguía a la Dehesa Baja y haza del Tesoro, donde sobresalen grandes piedras pertenecientes a un edificio y se han hallado algunos capiteles de columnas toscanas.
Una lápida de alabastro encontrada en 1500 en la ermita de San Antón, representando a Jesucristo difunto en brazos de un personaje vestido de pontificial, se ofrece como prueba de la existencia de la ciudad bajo la monarquía goda.
Los árabes le dieron el nombre de Alhaurín, interpretado como Dios misericordioso, procedente de Allah-Ahrain y otras veces como procedente de la raíz Al-haur, hoya o valle, por lo que Al-haurín vendría a significar los dos valles, apoyando esta interpretación la situación misma de la ciudad sobre los valles del Fahala y del Arroyo de la Villa. Fueron los árabes quienes construyeron una fortaleza en el sitio que actualmente ocupa el templo parroquial y numerosas fortalezas diseminadas por el término municipal.
Fue conquistado por los Reyes Católicos en 1487, después de los sangrientos asaltos de crin, del incendio y degüello de Benamaguez (Casa Palma) y de la toma de Cártama. Sus moradores aterrorizados huyeron hacia Marbella y sus tierras y castillos fueron repartidos entre 61 pobladores cristianos, produciéndose en 1492 un segundo repartimiento entre 82 vecinos ante el descontento por el primero. Alhaurín quedó exento de señorío y feudo, pasando a depender directamente de jurisdicción realenga. Más tarde, el 7 de enero de 1634, respondiendo al deseo de los vecinos que no querían depender de nadie, compraron su jurisdicción y el título de Villazgo a la Corona, por la suma de 4.459.916 maravedises de plata, que tomaron prestados de unos vecinos de Antequera.
Su escudo posee el Toisón de Oro concedido por Carlos V por su fidelidad durante la Guerra de las Comunidades.






Cuenta la gastronomía de este municipio con platos como la sopa de ajo, sopa de puchero, gachas cachorreñas, sopa de caldo por encima, migas, chacinas y mojete. En cuanto a la repostería son típicas las empanadillas, las polcas, los bollos de aceite, los mostachones, los roscos de huevos.
Situado al pie de la vertiente norte de la Sierra de Mijas, este pueblo se abre al verde valle del Guadalhorce aportando al paisaje ricas huertas de cítricos, frutales y hortalizas, campos de olivos y cereal y una majestuosa sierra que, formando pechos de ladera, lleva el bosque de pinos desde el mismo borde del pueblo hasta las cimas por las que se asoman al mar.
MAPA DEL SITIO