El patrimonio histórico y artístico de la ciudad de Ronda la convierten en una de las localidades con más huellas de la historia de España. Su repertorio monumental se complementa con la peculiar situación geográfica, en un barranco de más de cien metros
Ronda es el municipio más extenso de toda la Serranía. Se extiende por la meseta central en una amplia franja que atraviesa la comarca de este a oeste. Ronda está habitada por algo más de 34.000 personas de las cuales la mayor parte viven en la ciudad de Ronda, núcleo principal, y el resto repartidos entre los núcleos de Serrato y la Cimada al norte, y Montecorto y los Villalones al oeste.
La ciudad de Ronda se ubica en un barranco de 120 metros de profundidad y por su historia es considerada una de las ciudades más antiguas de España. Más conocida como la 'La Ciudad Soñada', Ronda, que sólo con su nombre nos sugiere imágenes moriscas, románticas, flamencas y toreras.
Se encuentra atravesada y dividida en dos por el río Guadalevín que gracias al resonar de su cauce, hoy en día podemos admirar su profundo e identificativo Tajo, éste, considerado 'El Ayudante soporte de la ciudad' de aproximadamente unos 100 metros de altura, nos permite disfrutar de unas espléndidas vistas.
Ronda se encuentra claramente diferenciada, por un lado podemos distinguir la Ronda antigua, desde la parte sur del Tajo, la más íntima, donde las calles adoquinadas y casas encaladas de balcones enrejados y adornados nos va mostrando un sinfín de monumentos, plazas e iglesias. Al otro la Ronda nueva, ancha y alegre, centro de actividades comerciales de aspecto moderno pero sin olvidar su histórica y amplia plaza de los toros.
Pero Ronda destaca también por su extraordinario centro histórico, auténtico lucimiento artístico de los siglos XIII a XIX, en un entorno natural de incomparable belleza.
Los lugares y monumentos a visitar tanto en la ciudad como en su término son tan relevantes como innumerables; desde los desafiantes muros del teatro y ciudad romana de Acinipo hasta la más moderna Plaza de Toros (s.XVIII).
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Datos de interés
Número de habitantes: 34214 personas
Extensión del municipio: 481 km2
Web: www.ronda.es
Email: ronda@sopde.es
Teléfono de Información: 952 871 171
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Historia
Los restos prehistóricos que se encuentran muy próximos a la ciudad de Ronda y diseminados por toda la Serranía, indican que fue uno de los lugares idóneos para los pobladores de aquellos tiempos. Los más importante son la Cueva de la Pileta y los dólmenes de El Chopo y de La Giganta. También quedan huellas del paso posterior de fenicios y griegos.
La ciudad de Ronda fue fundada por los romanos, concretamente por Escipión, que edificó un castillo, sede de la Orden Militar Arundensis. Su nombre primitivo fue Arunda, y más tarde Laurus, según parece por derivación de Laurel, nombre del castillo a cuyos pies se construyó el primer asentamiento.
Fue una de poblaciones que, tras la victoria de César sobre Pompeyo, alcanzaron el título de ciudad, siendo elevada a la categoría de Municipio, por lo que sus vecinos adquirieron el derecho de regirse por sus propias leyes. Las ruinas que quedan en Ronda ciudad de la dominación romana son escasas y se reducen a sillares que forman parte de las murallas, estatuas y otras de poca importancia.
Tras la caída del Imperio, los suevos, mandados por Rechila, se posesionaron de Arunda y Acinipo (Ronda la Vieja, al Norte de Arunda). Posteriormente, Atanagildo y los bizantinos tomaron la ciudad, hasta que Leovigildo los expulsó consiguiendo con ello la unidad de la Península.
En agosto del año 711, Ronda fue ocupada por el jefe bereber Zaide Ben Kesadi El Sebseki sin encontrar resistencia, por lo que fue considerada plaza entregada y no fortaleza conquistada, nombrándose jefes y administradores entre sus habitantes, los cuales sólo debían pagar el tributo llamado capitación. Su nombre durante la dominación musulmana fue Izn-Rand Onda, la ciudad del castillo.
Entre el 766 y 1015, se produjeron toda un serie de luchas intestinas entre los propios musulmanes, hasta que el protegido de Almanzor, Abu Nur Hilal Ben Abi Qurra, entra en la ciudad y declara la ineptitud del califa Hixen III, transformando a Ronda en reino independiente. Desde este momento hasta la conquista por los Reyes Católicos, estuvo en poder de varias familias musulmanas que reconociendo la importancia de la villa, hicieron de ella su objetivo para poder independizarse.
El 22 de mayo de 1485 los Reyes Católicos entraban en la ciudad, cayendo bajo su dominio casi la totalidad de la Serranía. Ese mismo año, se creó el ayuntamiento de Ronda, concediendo a la ciudad idénticos privilegios que a Toledo y Sevilla.
Ronda y su Serranía fue el gran foco del. levantamiento mudéjar de 1501 y que más tarde se extendería a gran parte de la provincia de Málaga. Vencidos los musulmanes, muchos de ellos fueron vendidos como esclavos y otros expulsados a Africa.
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Gastronomía
Caracterizada por su ambiente serrano, la gastronomía de Ronda y su Serranía está basada, principalmente, en los platos sencillos y sabrosos, como son las sopas de tomate y las de ajos, los potajes de garbanzos, de lentejas o de tagarninas, aunque éstas tambien se comen en revuelto al igual que los esparragos y las setas. Ofrece una amplia variedad de especialidades como el Chivo asado al estilo serrano, los chorizos al alcohol, los guisos de toro y la ternera con patatas... Mención especial merecen los platos cuyos principales ingredientes son algunas de las especies cinegéticas que habitan en la serranía. Así, una perdiz al tajo o el conejo a la rondeña son capaces de colmar las expectativas del mejor gourmet. Además, en Ronda se conjugan los mejores olivares con las más modernas técnicas de extracción, se obtiene un aceite puro, de muy baja acidez, dorado con ligeras tonalidades verdosas, neto al paladar y de gran fragancia.
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Naturaleza
El término municipal de Ronda es una auténtica fortaleza guardada por sierras que apenas si dejan entradas y las que existen para el tráfico rodado, se sitúan por encima de los 1.000 metros de altitud. (Puerto del Viento, 1.190 m. en la carretera de El Burgo; Puerto de las Navas, 1.100 m. en la carretera de San Pedro de Alcántara y Puerto de Encinas Borrachas, 1.005 m. en la carretera de Algeciras). Estas auténticas murallas naturales rodean la depresión de Ronda con horizontes en los que la grandiosidad de los roquedales (que desde el Oreganal a Los Merinos y desde Libar a Las Nieves, son los señores de la sierra) aportan una singular belleza al paisaje.
En el interior de este cíngulo montañoso el territorio es muy diferente. La suavidad del relieve se extiende desde la meseta urbana de Ronda hasta las navetas adehesadas del norte, pasando por el fondo del valle hortícola y cerealista, que desde la Indiana sube por el Guadalcobacín hasta las tierras del vecino Arriate. Y más allá de la depresión propiamente dicha, el relieve sigue siendo suave por los campos cerealistas de Montecorto y Villalones.
La importancia paisajística del término municipal de Ronda queda reflejada en la gran extensión de territorio que el Plan Especial de Protección del Medio Físico de la provincia de Málaga ha incluido en su Catálogo. Además de los terrenos incluidos en el Parque Natural de la Sierra de las Nieves, que este Plan protege como Paraje Natural Excepcional, la práctica totalidad del tercio oriental del municipio está protegido con varios Complejos Serranos de Interés Ambiental.
Una figura de protección que también aparece en el tercio central, en espacios como la sierra de Sanguijuela-Salinas y el valle de la Sijuela y que tiene su presencia más occidental en el Tajo de Lagarín, ya en el límite con la provincia de Cádiz. Pero si hubiera que destacar algunas zonas de especial interés paisajístico, esas serían: la Cañada del Cuerno, en la Sierra de las Nieves; el Tajo de Ronda y la Caldera, contemplados desde la ermita de la Virgen de la Cabeza; la Garganta del Arroyo del Cupil, por donde atraviesa la carretera de Sevilla; el alcornocal de Bogas Bajas (que tiene el inconveniente de ser una propiedad privada cercada) y el desfiladero del Valle de la Sijuela (el acceso es un camino de tierra con tramos estrechos).
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